En enero se ha iniciado el
semestre de la presidencia
española de la UE y no especialmente
con buenos
augurios. A seis días de
iniciada, el periódico británico
Finantial Times dedicaba su
editorial al «extraordinariamente
anodino» programa de
trabajo de la presidencia
española, haciéndose eco del
incidente provocado por un
‘hacker’ que coló a Mr. Bean
en la página web de la presidencia
española. Además, el
FT veía «incomprensible» que
la principal prioridad española
sea el nuevo Tratado de Lisboa
en lugar de la crisis económica.
Y ésta, esté o no en el programa,
se va imponer. Y no
precisamente para bien de los
trabajadores, a menos que
encuentren respuesta en la
lucha.
El programa del Gobierno
para la presidencia
Según el Ministerio, los ejes de su
programa se centran en:
· Desarrollar las nuevas políticas
del Tratado de Lisboa, afianzando
el liderazgo europeo en la respuesta
global al cambio climático y
al desafío energético, a la vez que
se consigue un mercado energético
integrado e interconectado.
· Utilizar los nuevos instrumentos
del Tratado de Lisboa para que
Europa pueda hablar con voz propia
en el mundo.
· Consolidar una Unión más
segura para sus ciudadanos, afrontando
conjuntamente el reto de la
inmigración y construyendo un espacio
compartido de cooperación
judicial y policial.
· Seguir trabajando por un
mercado interior más integrado,
revitalizando la estrategia de Lisboa.
· Examinar y debatir las conclusiones
del informe de Grupo de
Reflexión que sobre el futuro de Europa
presentará el Presidente Felipe
González.
A vueltas con Lisboa…
...y la inmigración
En 3 de los 5 puntos, el centro
se pone en aplicar o reforzar los
acuerdos de la Conferencia de Lisboa.
No vamos a profundizar en ello
puesto que en su día le destinamos
pormenorizado análisis, pero sí recordaremos
que entre sus elementos
destacaban las Directivas de las
65 horas, la Bolkestein, y la del Retorno
para los inmigrantes –llamada
de la Vergüenza. Todas ellas muy
útiles para descargar aún más la
actual crisis sobre los y las trabajadoras.
Sin embargo, y dado que lo
explicitan en el punto 3, queremos
detenernos en lo que representaría
el desarrollo de la Directiva del Retorno,
tanto más cuando Italia y
Francia ya la han utilizado y el estado
español, aunque formalmente
se «opuso» en el Parlamento europeo,
ha avanzado
significativamente con la última reforma
de la ley de extranjería. Su
aplicación podría ser un golpe brutal
no sólo sobre los inmigrantes en
Europa –con sus consecuentes sobre
las clases obreras de cada paíssino
sobre sus países de origen. Se
calcula que en la UE-27 «viven entre
4 y 8 millones de inmigrantes
indocumentados,
(de los que casi
tres millones serían
de países
andinos pobres o
golpeados por
conflictos como
Perú, Colombia,
Ecuador , Bolivia
y Paraguay ) y la
aplicación de la
expulsión masiva
originaría serios
problemas de
viabilidad económica,
(sobre
todo en Ecuador
y Bolivia cuyas
remesas de
inmigrantes supusieron
en el
2007 el 10% del
PIB) y cuyo retorno anticipado podría
suponer una debacle económica
y social para dichos países.»
(Germán Gorráiz López para Rebelión,
09/01/10).
El cambio climático
El primero, tras el estruendoso fracaso
de Copenhague y el papel
marginal en que quedó la UE, resulta
un tanto «curioso». Tras haber
escuchado desde la Conferencia
preparatoria de Barcelona que tampoco
las propuestas de la UE satisfacían
a los países pobres, y que
desde un punto de vista ecológico,
incluso de haberse impuesto, los
criterios de la UE resultaban del todo
insuficientes, es claro que no puede
sino ser una cortina de humo. El
Programa Europeo sobre el Cambio
Climático proponía el objetivo
para el 2020 del Triple 20: 20% menos
de emisiones de dióxido de carbono;
mejorar un 20% la eficiencia
energética y que el 20% de la energía
que se consuma proceda de
fuentes renovables. El programa se
acompaña de aranceles para los
países no respetuosos con el medio
ambiente y reorientar el transporte
de mercancías terrestres por las
nuevas Autopistas del Mar y Vías
Férreas de alta Velocidad. Sin embargo, la dependencia energética
europea es del 50% y por tanto, el
principal objetivo es garantizar ese
suministro mediante acuerdos
preferenciales de la UE con Rusia y
Argelia para el suministro de gas, la
reactivación de la energía nuclear
(con la paulatina sustitución de las
viejas centrales por reactores de
nueva generación EPR (European
Pressurized water Reactor) y un relativo
impulso de las energías renovables.
Así pues, poco o nada nuevo
bajo el sol.
La UE «con voz propia» en el mundo
La UE no ha conseguido actuar
homogéneamente en política exterior
hasta ahora: ¿un cambio?. No
nos lo parece, sino más bien la cobertura
demagógica –tampoco es
que vaya a poner fin a la hegemonía
yanqui- a los roces con EEUU,
especialmente de Francia que es el
padrino de ZP en las reuniones internacionales
en que no es invitado.
Así, Sarkozy, anima a que la UE
adopte bajo la Presidencia española
un enfoque «activista» en asuntos
internacionales con «el aumento
del peso específico de la UE en
la geopolítica mundial como eje
vertebrador de su política exterior».
Ese camino ya se inició el año pasado
con la Operación Atalanta
como primera operación aeronaval
de la UE que le abre un espacio
«propio» en el transporte marítimo
y petrolero en el Golfo de Adén y
por tanto de la entrada al Mediterráneo
por Suez. Sin embargo, y
como en ese caso, eso para nada
termina con la indiscutible hegemonía
yanqui –incluso sobre la UE-: al
fin y al cabo, y en forma independiente
país a país, casi todos los
europeos están en las operaciones
conjuntas lideradas por los yanquis
en la misma zona –CFT 150 y 151-
. También será continuidad de la
Ratificación de la Política de Buena
Vecindad con la Rusia de Putin, con
probables acuerdos preferenciales
para asegurarse el gas y el petróleo
(Francia depende en un 21% de las
importaciones de petróleo y otro
40% de gas rusos) e incrementar
los intercambios comerciales (el
40% del comercio exterior ruso se
realiza con la UE). Tampoco serían
descartables diferencias limitadas
en torno a los conflictos asiáticos:
Oriente Medio, Afganistán –ya las
hubo este año pasado-, o incluso
un reposicionamiento con China.
Tras los roces con ella sobre el Tíbet,
la dureza de la crisis y el aumento
del déficit comercial en la UE, ZP
podría impulsar un acuerdo para incrementar
el comercio exterior de
la eurozona con China que ya hoy
representa el 18% del total del comercio
exterior de la UE, y de la
que ya es el principal suministrador.
Sin embargo, tradicionalmente,
España ha sido puente para la penetración
imperialista europea en
Latinoamérica y parecería que así
seguirá. Así que en este aspecto
tampoco hay novedades en esta
presidencia, sino profundización del
papel imperialista europeo, siempre
a la sombra del gigante yanqui, por
más que la necesidad les lleve a
algún roce.
Pero nada ocultará la crisis
económica
A pesar de los brotes verdes de
los que se habló a fines de año con
las cifras ligeramente positivas de
Francia y Alemania, las turbulencias
financieras no terminan, y en el
caso del Estado Español, los brotes
solo los vio ZP.
El déficit público medio de la UE
está previsto en el 7,5% del PIB
para 2010. El límite autorizado por
el BCE es del 3% del PIB. La Comisión
Europea dio plazo hasta
2013 a varios países, entre éstos
España, Francia, Reino unido, Irlanda
y Alemania, para corregir su excesivo
déficit público. Como eso se
acompaña de un descenso en los
ingresos, y las millonarias ayudas a
la banca y a los incentivos para el
consumo a otras patronales –incluida
la costosa inyección a las farmacéuticas
con la vacuna de gripe
A-, los recursos que les quedan a
los estados son pocos. Anton
Brender, de Dexia, advierte también
de que «el esfuerzo para mantener
niveles de deuda razonables será
duro para países como España y
Grecia». La situación es tal que hay
analistas que temen una ruptura del
euro.
«Los Países del Centro y Este de
Europa, (integrantes de la llamada
Europa emergente), sufrirán con
especial crudeza los efectos de la
tormenta económica al no contar
con el paraguas protector del euro
y se verán obligados a depreciar
sucesivamente sus monedas, reducir
masivamente su crecimiento
y aumentar espectacularmente su
deuda externa, y padecerán alarmantes
problemas de liquidez (con
agujeros financieros estimados en
90.000 millones de euros para el
2009 y 50.000 millones para el 2010)
y deberán retornar a economías
autárquicas al descartar la CE la
modificación de las reglas para la
adopción del euro en la UE…»
(Germán Gorráiz López para Rebelión,
09/01/10).
En el caso del estado español, las
más recientes evaluaciones sitúan
el inicio de la recuperación de puestos
de trabajo en el 2012, pues para
el 2010 se prevé siga el crecimiento
negativo del PIB en -0,5% y recién
en 2011 se sitúe en un 1,3%... y
como ellos mismos dicen, lo último
en crecer es el empleo. Dicen que
el ajuste inmobiliario, la elevada tasa
de paro y el déficit público frenarán
la salida de la crisis. El déficit público
estructural supera el 6% del PIB con
el desplome de la recaudación, y el
continuo aumento de los subsidios
por desempleo y los planes de estímulo,
hacen calcular que en 2010 y
2011 superará el 10% del PIB. Del
conjunto de empleos se van a perder
350.000 a tiempo completo más
(un 2%), ahora mayoritariamente en
el sector servicios. La caída del
empleo presionará a la baja los salarios,
que del 3,2% ganado este
año pasarán sólo a un 1,5%, cosa
que también incidirá en la reducción
del consumo en un 1,7%... lo que
lleva a la UBS a ir aún más lejos diciendo
que «podría no alcanzarse el
nuevo crecimiento tendencial hasta
2013».
Por eso, porque la crisis no se
puede ocultar bajo la alfombra, es
muy probable que el centro de la
presidencia no sea otro que ser el
telón de fondo de la firma de un nuevo
pacto de pensiones, el ANC y la
reforma laboral (ver artículo), para
acompañar los recortes ya existentes
en el terreno social, y cerrar la
presidencia con el aumento del IVA.
De otro lado, como señala CGT, los
ricos han aumentado un 30% más
su patrimonio empresarial y rentas
del capital, durante 2009… Al fin y al
cabo, para ese tipo de combinaciones
se creó la Europa de las multinacionales,
por eso es imprescindible
que la lucha contra ella no sólo
presida estos 6 meses, sino que se
concrete ante cada pacto, cada
ERE, y cada agresión a un pueblo o
a los trabajadores y trabajadoras.