Gerardo Díaz Ferrán ha
ocupado buena parte del
espacio informativo durante
las pasadas fiestas. No era
demasiado conocido entre
los trabajadores y trabajadoras
como presidente de la
CEOE, a pesar de su «labor»,
junto al gobierno y la burocracia
sindical, en el recorte
de las condiciones laborales.
Se escuchó su voz al inicio
oficial de la crisis, clamando
por la «suspensión del
capitalismo» –para recibir
ayudas del dinero público y
eludir deudas, es de suponer.
Pero el fulminante cierre
de su compañía Air Comet,
dejando a cientos de trabajadores
en la calle y a miles
de pasajeros en tierra, y la
maraña de maniobras,
trampas y estafas que ha
quedado al descubierto
simultáneamente, le han
aupado en las listas de
popularidad; aunque esta
popularidad sea, como no
podía ser de otra manera,
negativa. Como para dar la
razón a quienes luchamos
contra el capitalismo, el
«perfil» del presidente de la
patronal española revela los
mecanismos, tretas y aspiraciones
de los que se esconden
tras los discursos sobre
la libertad de empresa y de
mercado y las ventajas de
las privatizaciones y la
competitividad. Como dijo
Karl Marx: «El capitalista no
se enriquece como el avaro,
en proporción a su trabajo
personal y a la limitación de
su consumo, sino a medida
que absorbe la fuerza de
trabajo de otros y obliga a
los trabajadores a abstenerse
de los placeres de la
vida.» (El Capital, T I, XXII,
3).
Predicar con el ejemplo
En Noviembre de 2009 se daba
a conocer un documento que intentaba
llenar la falta de un acuerdo
para la negociación colectiva.
Las organizaciones firmantes del documento
(CEOE, CEPYME, CCOO
y UGT) se comprometían a cumplir
lo acordado en las revisiones de los
Convenios ya firmados y a llegar a
acuerdos en los que no lo estaban,
para preparar, según ellos, el
«acuerdo social» para el 2010. A
los pocos días (10-XII-09) se hacía
pública una sentencia que obligaba
a TRAPSA, de Gerardo Díaz
Ferrán, presidente de la CEOE, a
pagar a los trabajadores el aumento
pactado para 2009, que no tenía
intención de pagar.
Y es que Díaz Ferrán, hay que
decirlo, ha predicado con el ejemplo:
así, para dar ejemplo de los principios
laborales que pretende imponer,
preside la CEOE, la Cámara
Oficial de Comercio e Industria de
Madrid, la Organización de Patronales
de Capitales Europeas, etc.,
pertenece al consejo de Caja Madrid,
entre otros muchos, y se mantiene
al frente de más de 70 empresas
sin mostrar señales de querer
dimitir, ni jubilarse a la edad de
jubilación. El adalid de la
«flexiseguridad» y del despido libre
y gratuito, ha mantenido a cientos
de trabajadores y trabajadoras de
varias empresas sin cobrar durante
meses, para luego echar a la calle
a buen número de ellos. Como defensor
de la rebaja en los pagos empresariales
a la Seguridad Social,
adeuda a ésta 16 millones de euros;
él, que pide que la ley no limite el
desarrollo de las empresas, acumula
estafas, causas y embargos por impagos
en España, EE.UU. y Argentina.
Como detractor de la empresa
pública (para él, la mejor es «la que
no existe»), saqueó Aerolíneas Argentinas
para mantener su Air
Comet, especializada en la venta de
billetes a inmigrantes de América Latina
y en vuelos chárter al Caribe;
como empresario independiente, ha sido expulsado de IATA (Asociación
Internacional del Transporte Aéreo)
por impagos a otras compañías aéreas…
Todo un ejemplo de la forma
de enriquecerse que predica
De un pequeño consorcio a
un «respetable» imperio, con
ayuda del dinero público
En el principio fue la empresa de
transporte de viajeros Trapsa, fundada
en 1966, con su socio vitalicio
Gerardo Pascual, uno de los vicepresidentes
de la CEOE. Se dedicó
a la «expansión», en los años siguientes,
comprando compañías de
transportes de viajeros en la zona
de Madrid y obteniendo concesiones
oficiales, de las que la relación
de su familia con la del ministro franquista
Arias Navarro no debía estar
exenta. En 1985, el gobierno de Felipe
González privatizó el grupo turístico
Viajes Marsans (propiedad del
desaparecido INI desde 1965). El
estado había invertido 6 mil millones
de pesetas para reflotar el grupo
antes de la venta, pero Trapsatur
sólo tuvo que pagar 907 millones –
un tercio a crédito (datos de «Díaz
Ferrán, la historia interminable», de
Albert Recio, en
www.kaosenlared.net).
A partir de ahí,
P u l l m a n t u r,
Spanair, y una larga
serie de empresas
que
interaccionan en
una expansión
continuada a lo
largo de los años
abarcando actividades
turísticas
y de viajes, hoteleras,
inmobiliarias,
de servicios,
de seguros, y
con inversiones
en los más variados
campos (ver
cuadro).
Del expolio
de Aerolíneas
Argentinas al
cierre de Air
Comet
Air Comet se
creó en 1998,
durante una reestructuración
del grupo Viajes
Marsans en Latinoamérica y tras el
cierre de Oasis, su operador de
vuelos. De 2001 a 2008 Marsans
se hace cargo de Aerolíneas Argentinas.
Según el propio Díaz Ferrán, «Cuando cogimos Aerolíneas, estaba
en suspensión de pagos de
1.000 millones de pesos equivalentes
entonces a dólares… Vino el
corralito y la devaluación del peso y
los 1.000 millones se convirtieron en
250.» (El Mundo, 16-XII-09). La Sociedad
Estatal de Participaciones Industriales
de Argentina entregó la
compañía concediendo 955 millones
de euros para su reflote. También
recibió 355 millones del gobierno
de Aznar para ese fin. «En 2006,
el Tribunal de Cuentas de España
denunció que ese dinero no se había
destinado a lo pactado: pagar
deudas, ampliar capital y comprar
aviones.» (El País, 3-I-10). Pero el
asunto se olvidó: en aquella época
Díaz Ferrán, que siempre ha gozado
de buenas relaciones en el ámbito
empresarial e institucional del
PP, estaba en ascenso –fue elegido
presidente de la CEOE en Junio
de 2007.
La política de Díaz Ferrán sobre
Aerolíneas Argentinas queda
ejemplificada en las declaraciones
de un piloto de la compañía: «Desde
2001, trataron de llevarse aviones
de Aerolíneas para Air Comet.
Además, Aerolíneas pagaba el combustible
de Air Comet. Cuando volábamos
a Madrid, volvíamos con
neumáticos viejos porque los nuevos
iban a Air Comet.» (El País, 3-I-
10) Junto a eso, naturalmente,
deudas con los trabajadores y una
política laboral de bajos salarios,
plantillas ajustadas y gastos mínimos.
A mediados del 2008, el Estado
Argentino decidió la reestatización
de Aerolíneas, que por esas fechas
acumulaba un déficit de 500 millones
de euros, y generaba un déficit
diario de 1 millón de dólares
(698.100 •). Es decir, la burguesía
argentina decidió intervenir la
Aerolínea, aunque bien había dejado
que fuera exprimida.
En el Estado Español la cosa ha
sido algo diferente. Los problemas
de liquidez de Air Comet se manifestaron
a las claras durante el
2009, ya sin la cobertura de Aerolíneas.
En el verano, los trabajadores
dejaron de cobrar los salarios.
Ya había precedentes en otras empresas
del grupo (ver recuadro). El
gobierno del PSOE llegó a abrir un
expediente, que quedó sin efecto.
Luego intervino en la negociación de
Díaz Ferrán con su acreedor alemán
Nord Bank –que había financiado el
arrendamiento de la flota y reclama
17 millones •. Una supuesta venta
de la compañía daría a Díaz Ferrán
liquidez para garantizar los vuelos de
Air Comet hasta el 12 de enero. Pero
a pesar del acuerdo amparado por
el gobierno, Air Comet no podía ni
siquiera pagar el combustible y así,
el 18 de diciembre, un juez inglés
inmovilizó la flota y paralizó la venta
de billetes. Díaz Ferrán declaraba:
«Si hubiese visto esta situación desde
fuera, no hubiese elegido Air
Comet para volar a ningún sitio».
El gobierno apareció rasgándose
las vestiduras y criticó al empresario
por «no hacer un cierre ordenado»
de la compañía –según el acuerdoy
por crearle un problema de repercusiones
mediáticas, en pleno proceso
de privatización de Barajas y
El Prat y de enfrentamiento con los controladores aéreos. Fomento
se lavó las manos con respecto
a los trabajadores de Air Comet,
y pagó el embarque de 4.000 de
los más de 7.000 afectados por
la venta fraudulenta de billetes.
La burguesía española y el gobierno
del PSOE en defensa del
modelo de empresario
A diferencia de otros casos
que tienen de común la estafa y
el robo, como el del catalán Félix
Millet, en el de Díaz Ferrán, sus
compañeros de clase han cerrado
filas para defenderle. La CEOE
rechaza su dimisión, y justifica su
actuación «ante las dificultades».
Junto a ello, parece difícil que el
empresario vaya a ser juzgado
en nuestro país, pues la Audiencia
Nacional ha desestimado una
demanda por estafa. Y no es de
extrañar, pues los principios de
flexibilidad, desregulación y rebajas
de impuestos y pagos a la
seguridad social para la empresa
privada, privatización de los
servicios públicos que generan
beneficio, etc., son lo que los
empresarios españoles pretender
imponer en la próxima reforma
laboral. Y La CEOE es una
pieza importante para imponer
esos objetivos por sus posibles
acuerdos con la burocracia sindical
de CCOO y UGT.
Por su parte, el gobierno del
PSOE, que aplica en su política
esos mismos principios -como
demuestra, y no es caso único,
al pagar con dinero público la
deuda privada de un estafador,
avalarle, esconder sus chapuzas,
etc.-, sigue reconociendo
«institucionalmente» a Díaz
Ferrán como interlocutor para el
«diálogo social» y espera que «resuelva
sus problemas de la mejor
manera posible». El ministro
Corbacho lo ha dicho reiteradamente
a la prensa, y eso nos indica
cuál será el resultado de la
reforma laboral que se prepara
para este 2010, «con o sin
acuerdo».
Algunas muestras de cómo afronta Díaz Ferrán
sus «problemas financieros»
En 2008, retraso en el pago de
salarios de los trabajadores y trabajadoras
de Limpiezas Roda (de
más de 600 trabajadores, encargada
de la limpieza de los aviones de
Spanair –que perteneció a Díaz
Ferrán y su socio-, Air Comet e
Iberworld), que acabó con una sanción
de 100.000 • de la Inspección
de Trabajo, anulada por defecto de
forma, según CCOO.
En el verano de 2009, los trabajadores
de Newco –empresa de
handling- anunciaron una convocatoria
de huelga por el mismo motivo.
La cosa se zanjó con dinero, aparentemente de Spanair, aunque
con el respaldo y la mediación de
la Generalitat de Catalunya.
Ese mismo verano se anunció
una huelga de los pilotos de Air
Comet, esta vez por impago de los
salarios de Julio y Agosto y la paga
extraordinaria. SEPLA suspendió la
convocatoria. En Octubre, el Comité
de Air Comet anunció una
huelga, por el mismo motivo, que
finalmente no se realizó, aunque sí
algunas movilizaciones. Desde el
cierre no han cobrado.
En la actualidad, además de la
deuda con los trabajadores/as de
Air Comet, los trabajadores de Viajes
Marsans en Argentina -donde
la empresa ha perdido la «garantía
financiera» para operar y afronta procesos
judiciales por emitir cheques
sin fondos-, también llevan meses
sin cobrar.
Esta relación podría ser más grande,
ya que, según datos de diciembre
de 2009, 34 empresas de Díaz
Ferrán han registrado pérdidas a lo
largo de los últimos tres años, y la
práctica habitual es el trasvase de
dinero de unas empresas a otras.
¿Qué pasa con Air Comet?
Los trabajadores de Air Comet llevaban sin
cobrar desde el pasado mes de julio y han
recibido pagarés sin fondos de la compañía.
En su lucha han realizado varias
movilizaciones ante el Ministerio de Fomento
y ante la sede de la CEOE en Madrid, planteando
la continuidad de los puestos de trabajo
en las compañías que se queden los slots
y activos de Air Comet, en la línea de lo que
esta compañía hizo parcialmente hace dos
años con Air Madrid –de la que absorbió 30
trabajadores y las líneas que operaba. En estos
momentos se encuentra en negociación
un penoso ERE, como paso previo a la posible
suspensión de pagos y concurso de acreedores
de la compañía.
Si bien es cierto que en el balance hay que
decir que tanto el Comité como los pilotos de
SEPLA no han hecho nada para evitar que la situación
explote, sino que sus desconvocatorias de huelga
le han venido muy bien a Díaz Ferrán para ganar
tiempo, también es cierto que no pueden arrodillarse
nuevamente ante la empresa y firmar un ERE inaceptable
para después irse al paro.
Hay que intentar una movilización lo más amplia posible
para exigir al gobierno que dé una salida a los
que sufren la crisis de su empresario protegido, y esa
salida debe garantizar los puestos de trabajo y el pago
de los salarios sobre la garantía de los bienes de Díaz
Ferrán y de las compañías que vayan a realizar los trayectos que abandona Air Comet. Pero eso no
será suficiente si no es en el camino a la creación
de una Compañía Aérea Estatal que garantice
tanto los puestos de trabajo como los trayectos
y servicios aeronáuticos de Air Comet y
de todo el sector, y que, contrariamente a la política
del gobierno de privatizar, conceder ayudas
a empresas con dinero público, demorar los pagos
a la Seguridad Social… y «dejar que la crisis
regule el sector», lo ponga al servicio de la sociedad
y no del beneficio de rapiñeros como el propietario
de Air Comet.