El 24 de febrero, una masiva huelga general paralizaba
el país, para enfrentar el plan de austeridad del Gobierno
del «socialista» Giorgios Papandreu. El plan prevé recortes
salariales del orden del 20% y de derechos sociales como
la salud, la educación o la jubilación. La patronal privada
se apunta a aplicar las mismas medidas. Contrariamente,
el pasado enero la UE autorizaba al Gobierno griego a
ampliar el periodo para las ayudas al sector bancario griego
hasta junio.
Grecia es el primer estado de la UE que no puede
refinanciar la deuda, pero no es el único que tendrá problemas
y la lista es larga. Tiene una
deuda del 120% del PIB (proporcionalmente
superior a la de la crisis argentina
del 2001). A cambio de unos
25.000 millones de euros la UE exige
que el déficit del presupuesto baje del
12’7% del PIB al 2’8% en el 2012.
Bruselas ya ha advertido que controlará
cada tres meses la aplicación
efectiva del plan. El primer ministro
griego aseguraba que «hemos presentado
un plan de austeridad y de
crecimiento a la Comisión Europea,
que lo ha aprobado, y estamos decididos
a cumplirlo al detalle». El mismo
día de la huelga general llegaba
a Atenas el equipo de técnicos de la
Comisión Europea, el Banco Central
Europeo y el Fondo Monetario Internacional,
para hacer la inspección
preliminar sobre el paquete de medidas
que deberá aplicar el Gobierno a
la espera del primer examen formal del 16 de marzo.
El 80% de la deuda del Estado griego está en manos de
las bancas alemana y francesa, por lo que la inyección de
dinero público comunitario y el recorte de presupuesto
público irá a parar a la banca privada de estos países.
Pronto los griegos tendrán que luchar también por el no
pago de la deuda externa.
Pero esta política en Grecia, a la que apoyan todos los
estados europeos de todos los colores, es la prueba más
evidente de que la UE es el instrumento con el que las
grandes patronales canalizan la política contra los trabajadores/
as. La cuestión no es si el Estado español está más
o menos próximo a la situación de Grecia. En todos los
estados de la UE, y en los propios EE.UU. ha empezado
la gran ofensiva.
¡¡Todo al apoyo a la lucha de los trabajadores/as griegos/
as!! Hace falta la más amplia unidad de los trabajadores/
as para parar los planes de destrucción y empobrecimiento.