El abandono por parte del sindicato UGT de las 2 plantas que
ocupaba en el edificio de la antigua AISS, en la Vía Layetana de
Barcelona, para trasladarse a un nuevo edificio en la Rambla
del Raval de la ciudad, ha abierto un conflicto entre la CGT –
que actualmente ocupa las plantas 9ª y 10ª del edificio- y CCOO
–que tiene adjudicado el resto. Dicho conflicto ha puesto en
evidencia la cuestión del patrimonio sindical y de su adjudicación
por parte del Ministerio de Trabajo –propietario del mismo.
Para ese reparto existe una comisión compuesta por UGT,
CCOO y una representación del Ministerio de Trabajo.
Hasta el
momento, CGT sólo ha obtenido del Ministerio una promesa en
la que se le adjudican 2.800 m, aún sin concretar. En una maniobra
especulativa anterior al estallido de la burbuja inmobiliaria,
el Ministerio planteó la venta del céntrico edificio para obtener
fondos con los que construir un complejo en el que los
sindicatos (UGT, CCOO y CGT) tendrían espacios asignados.
Sin embargo, al no encontrar comprador, esa propuesta no se
ha puesto en práctica. Por otra parte, continúa el creciente
deterioro del edificio, actualmente cubierto de redes de protección
para evitar la caída de trozos de fachada, sin que se plantee
una solución dada su situación provisional. Este tema, que
bien podría ser motivo para una lucha conjunta de los sindicatos
que actualmente ocupan el edificio, queda abandonado a
merced de los planes y prioridades del Ministerio del Sr. Corbacho,
y más aún por la forma en que los dirigentes de CCOO
han encarado la situación actual.
Con la marcha de UGT cabía pensar que CGT, que aún tiene
pendientes de recibir los metros adjudicados por el ministerio,
podría obtener una de las dos plantas libres, la 8ª. Hubo conversaciones,
y CGT se decidió a ocuparla el pasado 1 de Mayo.
Sin embargo, una cesión provisional del Ministerio, fechada pocos
días antes, y posterior a las conversaciones, adjudicaba la 8ª
planta a CCOO, que ya había ocupado la 7ª con anterioridad.
La secretaria de organización de CCOO ha manifestado a la
prensa su intención de quedarse con todo el edificio, incluyendo
las plantas que ahora ocupa CGT. CCOO ha sellado las
plantas en litigio y parte de la entrada de acceso a los ascensores
que suben hasta ellas, sellando también el acceso a los
cuadros del agua y la electricidad de los locales de CGT, que ve
amenazada su permanencia en unos locales donde lleva ya 20
años.
Para defender su derecho al patrimonio sindical, en tanto que
sindicato que organiza a miles de trabajadores actualmente,
CGT ha movilizado a parte de su militancia por medio de concentraciones
con cortes de tráfico y otras acciones, en reivindicación
de los locales de Barcelona. Esto ha motivado que el
Ministerio acceda a escuchar al sindicato y se han abierto negociaciones.
CGT se plantea continuar presionando hasta encontrar
una solución y ha difundido una hoja explicativa a los
trabajadores que puede consultarse en la web cgtbarcelona.org.
No podemos dejar de reconocer la razón que asiste a la CGT
en este tema, y damos nuestro apoyo a su lucha por locales
adecuados, dignos y suficientes, para organizar las luchas de
los trabajadores y trabajadoras contra las consecuencias de la
crisis capitalista.